Nuestro Colegio surgió de una inquietud que cualquier padre o madre que desea lo mejor para los suyos, comprende y comparte: ofrecer una educación que muestre a nuestros hijos la verdad tal cual es. Esto les permitirá ser y sentirse libres y, por tanto, felices. Una verdad que está en la realidad que nos rodea, con todas sus aristas, prismas y riquezas. Una verdad que es el reflejo de cuanto somos.

En esta sección relatamos brevemente la historia de cómo se gestó el Colegio y una semblanza de nuestro patrón, San Maximiliano Kolbe, figura significativa para la Europa del siglo XX, que encarna el ideal que propone nuestro modelo educativo.